Nuestros orígenes

En 1991 el empresario Carlos Vial Espantoso, creador de la Fundación Carlos Vial, dio origen a la Fundación Santa Ana, cuyo nombre es en memoria de su fallecida esposa Ana Castillo. Con el fin de promover espacios de salud, educación y catequesis genera los primeros programas en La Pintana, comuna donde se levanta la primera sede de la fundación.


Periodo de transformaciones y crecimiento

Casi 20 años después de su creación y fiel a su espíritu comunitario inicial, la Fundación Santa Ana amplia y profundiza su intervención, centrándose en la promoción de la participación social y laboral de mujeres de comunas vulneradas mediante el programa Casa de los Proyectos.

Comienza un periodo de revisión y reflexión sobre nuestro trabajo, evaluando periódicamente la pertinencia y efecto de nuestra labor. En los últimos años hemos logrado afinar un modelo de intervención centrado en las personas y en sus contextos, y que, ofreciendo alternativas tanto prácticas como reflexivas, busca acompañar a nuestras participantes en sus procesos de cambio.

Lo anterior nos ha permitido contar con la suficiente flexibilidad para diseñar e implementar programas exitosos no sólo en Santiago sino también en otras regiones de nuestro país.

En abril del 2014 y motivados por el deseo de profundizar nuestra labor, la Fundación Santa Ana abre las puertas de “La Casa del Encuentro”. A través de este proyecto, pensado especialmente para niños y niñas entre 0 y 6 años junto a sus cuidadores, buscamos promover espacios de encuentro social donde tanto niños como adultos puedan pensar y resolver, junto a otros, sus inquietudes y temores así como compartir sus experiencias en un ambiente de socialización. 


Nuevas posibilidades de trabajo

Durante el 2014 y 2016 un equipo de la fundación participa en un programa pionero de intervención en el sur de nuestro país. En alianza con el centro de crianza de salmones, Eco Salmon, se implementa un programa de capacitación semipresencial para la conformación de una agrupación de artesanas provenientes del Lago Ranco, potenciando sus confecciones y ventas mediante capacitaciones técnicas y un trabajo de fortalecimiento grupal. El éxito de esta intervención, consolidado en lo que actualmente es Casa Küc, nos lleva a abrir una nueva línea de trabajo denominada “Proyectos en Comunidad”, a través de la cual colaboramos con empresas e instituciones que deseen impulsar iniciativas de cambio y desarrollo local mediante intervenciones participativas y respetuosas de la cultura y el contexto.


Desafíos

Sin lugar a dudas desde nuestros inicios hemos tenido varias oportunidades de aprendizaje, reflexión y crecimiento. No obstante creemos que el dinamismo y fluidez de nuestra realidad social e interpersonal nos obliga a mantenernos revisando y mejorando nuestros enfoques y metodologías. Motivados por lo anterior esperamos prontamente dar inicio a un periodo de sistematización e investigación sobre nuestras prácticas y experiencias, buscando su diálogo con otras organizaciones e instituciones tanto del sistema público como de la sociedad civil, con el fin de reforzar y profundizar nuestro compromiso público social de las temáticas que más nos competen.